Los estereotipos y los roles de género están muy presentes
en nuestra sociedad.
Nos referimos a esos prejuicios, ideas preconcebidas, que con
el paso del tiempo, y debido a aspectos culturales y sociales, han ido construyendo
y transmitiendo una sociedad en la que los atributos psíquicos y físicos de las
personas son utilizadas para atribuirles unos roles de género que marcan qué se espera de cada uno de ellos en
razón de su sexo, y que encauzan sus posibilidades de desarrollo en lo que se
refiere a capacidades tanto personales, como deportivas, emocionales, culturales,
sociales, económicas, políticas, etc.
Y así, por ejemplo, tradicionalmente a las mujeres se les
asigna el rol de cuidar de las personas dependientes (niños y personas
mayores), el mantenimiento del hogar, así como la responsabilidad de las
relaciones afectivas. En cuanto a lo hombres, uno de los roles asignados
tradicionalmente es el de ser responsables de las actividades productivas y también
de las actividades de representación política.
Estos roles asignados los encontramos en los medios de
comunicación, en la publicidad de numerosos productos, en el lenguaje que
utilizamos y leemos a diario, en la asignación de responsabilidades y
obligaciones dentro de la familia, en el desarrollo de las relaciones
afectivas.
La necesidad de desmontar estos estereotipos de género es
una de las obligaciones que tenemos como sociedad para hacer a las personas más
libres. Para conseguirlo, es necesario trabajar la igualdad de géneros desde
edades tempranas, tanto desde las Familias como desde la Escuela, para liberar
a hombres y mujeres de sus condicionantes sociales y de género y conseguir
personas libres, con deseos independientes y expectativas de vida diferentes.
Desde el aula, seguiremos trabajando de manera transversal
este aspecto tan importante , y de manera específica realizaremos actividades concretas
que permitan trabajar a través de la reflexión y el diálogo, los valores de la
empatía, la solidaridad, o el reconocimiento a las aportaciones de las mujeres
a la historia de la Humanidad.
¿CUANTOS ESTEREOTIPOS SE PUEDEN CAMBIAR?
¡TODOS!